Con la presente formación, se pretende capacitar a los futuros coordinadores de bienestar y delegados de protección de manera que puedan proceder eficazmente a la detección de la violencia en cualquiera de sus manifestaciones, poniendo en marcha los protocolos necesarios de formación, implantación e implementación para su abordaje de una forma transversal desde la prevención y la dotación de herramientas a toda la comunidad educativa. Y todo ello, dentro del marco de los objetivos de desarrollo sostenible que establece la Agenda 2030 de las Naciones Unidas.